Nosotros

Bienvenida del Presidente


Antes de nada, y después de darte las gracias por haber contactado con nosotros, decirte que el sueño de esta Asociación apuntado en nuestro Boletín de noticias “Inquietudes” del 5 de mayo del 2003, como consecuencia de la constitución de una nueva Junta Directiva, se ve ahora plasmado; decíamos entonces que, entre otros objetivos, teníamos el de dar a conocer nuestra Asociación y relacionarnos con otras, a través de una página web.

El desarrollo de las nuevas tecnologías aplicadas a la comunicación hace posible que, a pesar de nuestra modesta participación en la vida social a través de la gestión de este colectivo, podamos ofrecer hoy con una facilidad y amplitud impensable hace pocos años, nuestro quehacer cotidiano en la atención de las inquietudes de esta “gran familia” relacionada con el Banco Pastor.

Por eso, a través de esos medios, utópicos ayer y habituales hoy, os participamos que somos un grupo muy variado, formado por ex trabajadores relacionados con Banco Pastor que, sin renunciar al interés individual de cada uno, pretendemos mantener el hilo conductor seguido en su actividad profesional. Durante muchos años, algunos toda su vida profesional, hemos convivido, en paralelo con nuestro horario familiar, con otra “familia” laboral, que ha influido en gran manera sobre lo que, en aquellos momentos, decíamos que era nuestro futuro.

En la actualidad, por la velocidad de cambio que ha sufrido el mercado en todas sus facetas, las empresas intentan adaptarse para mantener lo que llaman “cuota de mercado”, acelerando la renovación tecnológica y humana, lo que trae como consecuencia la expulsión del mercado laboral a colectivos cada vez mas jóvenes. Y como, afortunadamente, las formas de vida, actividad, alimentación, atención médica, etc., también han evolucionado, hacen que nuestros colectivos aumenten, tanto en número de asociados como en la actividad desarrollada.

Este colectivo, que crece sin parar, ha cambiado también sus pretensiones y necesidades. Ya no solo demandamos excursiones, locales y distracciones. El cese anticipado de nuestra actividad profesional no nos aparta de nuestra relación con la vida actual, de nuestras obligaciones sociales, tributarias, etc., y menos aún de nuestros derechos económicos, sociales, políticos o sanitarios. En pocas palabras: Hemos trabajado, ahora a pesar de que se nos ha cesado en nuestra actividad laboral, seguimos siendo personas activas, interesadas en reivindicar en cualquier foro todo cuanto consideremos que tenemos derecho a reclamar y, así lo haremos.